Escucha musical n°42
Maurice Ravel, maravilloso orquestador, no puede reducirse a esta faceta de su genio. Fue también un gran melodista y poeta. La poesía era para él casi un modo de pensamiento musical, y a menudo el tema o el origen de sus composiciones. Si se inspiraba en textos literarios, no era para producir descripciones auditivas, sino para exhalar o incluso exaltar impresiones y emociones.
